Me encontraba sumergido en aquel inmenso océano de información que tanto navegamos buscando una salida a la triste soledad que por estos días acrecenta la depresión de mi alma y corazón. No pensé que llegara a encontrarla tan rápido, aunque la pedía a gritos. Navegaba por las provincias de los tan aclamados buscadores que nunca encuentran lo que en realidad uno necesita, sin embargo esta vez parecía tener la lucidez de un sabio; sin siquiera pedírselo me llevo a lo que no buscaba pero si necesitaba, halle entonces este maravilloso sitio, en el cual, desde el primer día quise inscribirme y recuperar el amor muerto por la escritura, amiga inseparable en tiempos de lucha, luchas que parecen no haber logrado muchos resultados y luego, al haber escondido mi arma por mucho tiempo, me encuentro lleno de batallas perdidas que me han tirado a un abismo profundo de infelicidad...